Agustina Rodriguez, activista transfeminista e integrante de Casa Trans La Rioja, visitó los estudios de Radio UNLaR, durante el programa Soplar y Hacer Botellas, para dialogar sobre la comunidad LGBTIQ+ en la provincia, orgullo y diversidad, visibilidad en los medios y reflexionar acerca de la inclusión en los ámbitos que siguen discriminando al colectivo.

“Los grandes medios de comunicación reproducen una idea o un estereotipo que es cómo quieren mostrarnos ellos” apuntó Agustina, reflexionando acerca de la última publicidad de Sprite que toca la temática del “orgullo”. Rodriguez señaló que en esa publicidad “faltamos las travas (…) no vimos cuerpos diversos ni vimos otras identidades, y todo es desde la visión de la heterosexualidad”, y aclaró que eso sucede porque, si bien en este mes del orgullo intentan reproducir ese mensaje, no termina de ser representativo porque “no nos hacen parte de esa construcción para visibilizarnos”.

En ese sentido, la activista destacó que en este último tiempo los medios están flexibilizándose de a poco, “tenemos en Telefé una tira que se emite en un horario de telenovelas, con personajes trans (…) pero la visión va a un público, y ese público todavía no termina de comprendernos, y justamente esa falta de compresión es lo que nos excluye. Cómo tratarnos, cómo hablarnos. Creo que está cambiando, pero falta, porque todavía no nos hacen parte de eso”.

Rodriguez describió al orgullo en base a la actitud de asumir una identidad haciendo frente a las normativas sociales, a un orden establecido por la genitalidad. “Nacés con una genitalidad, te ponen un nombre, te dicen que sos varón, y tenés que adquirir comportamientos que son representativos de lo que a vos te asignaron a nacer (…) pero cuando vos rompés con eso en cuestión de identidad y sexualidad, y empezás a ver que hay otres como vos, te preguntás por qué tengo que tener vergüenza de ser lo que soy. Yo estoy re orgullosa de mi. Soy una trava orgullosa”.

Al ser consultada sobre el odio, contrapuesto al amor sin ataduras normativas que reivindica el colectivo LGBT, Agustina reflexinó acerca del quiebre que une hace con la sociedad normativa del orden binario, “nosotras hacemos un quiebre muy grande, porque renunciamos al privilegio de ser varón en la sociedad”, dijo, y en ese sentido, agregó que “se supone que pasamos a ser ‘lo débil’, porque generalmente se asocia lo masculino a lo fuerte y la mujer a lo femenino y al cuidado (…) Entonces, ver cómo nosotras rompemos con eso, o enoja o causa una confusión que debe venir con un odio interno de alguna violencia vivida o enseñada de que los hombres son hombres y punto”.

Sobre la identidad, Agustina explicó que “nosotras las travestis no negamos la biología de nuestros cuerpos, hay un nombre asignado a la biología. Pero nosotras no queremos, necesariamente, ser lo opuesto; hay compañeras que se identifican como mujeres y es válido; pero nosotras nos identificamos como travestis o trans, no somos ni hombres ni mujeres, no es que queremos ser mujeres, simplemente somos esto. La construcción de nuestra identidad pasa por otro lado (…) salirse de esa norma genera confusión y ahí viene la corrección”. Y subrayó que ese rechazo a la identidad de les otres, sucede “en lugares donde hay falta de educación y sobre todo donde falta amor, falta enseñanza del respeto y tolerancia hacia el otro u otra”.

Con respecto a la Educación Sexual Integral, y ese reclamo que se hizo conocido sobre un concepto inexistente planteado como “ideología de género”, Rodriguez contó su experiencia, refutando ese concepto, “a mí me criaron padres heterosexuales, no hubo nadie que me inculque alguna idea, simplemente mi ser se fue formando y yo creo que me dieron la libertad para poder expresarme, siempre preguntándome cómo me sentía y teniendo la seguridad de que lo que yo responda no iba a ser con un reto o un golpe o un castigo (…) aquellas personas que les molesta que nosotras pidamos trabajo, que pidamos inclusión, y eso no lo entiendo, ahí hay una gran falta de amor”.

Sobre ser LGBTIQ+ en La Rioja, Rodriguez manifestó que en nuestra provincia “somos tan diversos como en cualquier otra”, pero falta comenzar a asumir esa diversidad. “Quizá al no haber, como en otros lugares, más agrupaciones y más movimientos, nos lleva a retraernos y no ser partícipes de la comunidad, pero creo que hay tantos miembros como en cualquier otro lugar”, señaló.

 

Escuchá la nota completa:

https://www.youtube.com/watch?v=1wI9Xe5_4hw