El mandatario venezolano aseguró que si vuelve al país «tendrá que ver la cara de la justicia». La comunidad internacional expresó su preocupación por la seguridad del líder opositor.

líder opositor venezolano Juan Guaidó pasó los últimos días de gira por algunos países de Latinoamérica y ahora es esperado por sus seguidores en su país de origen, entre el temor a que sea detenido por burlar la prohibición de salida del país, y el anhelo de continuar la ofensiva para sacar a Nicolás Maduro del poder. Su regreso a Venezuela este lunes tras visitar Colombia, Brasil, Paraguay, Argentina y Ecuador, supone un reto para Maduro: deberá decidir si arrestarlo y provocar una fuerte reacción internacional, o dejarlo entrar tranquilo, contra su autoridad. Mientras tanto, Guaidó convocó este domingo a concentraciones en toda Venezuela el lunes al anunciar su regreso. «Anuncio mi regreso al país. Convoco al pueblo venezolano a concentrarse, en todo el país, mañana a las 11:00 (12 de Argentina)», escribió el líder opositor en su cuenta de Twitter, sin dar mayores detalles de su retorno.

Venezuela hace 10 días para asistir a un megaconcierto en la fronteriza ciudad colombiana de Cúcuta y apoyar el ingreso de ayuda humanitaria. Prometió regresar «pese a las amenazas» para seguir, dijo, con su estrategia de lograr un gobierno de transición y elecciones «libres».  Maduro dijo hace unos días que Guaidó, jefe del Parlamento de mayoría opositora, debe «respetar la ley» y que si regresa al país «tendrá que ver la cara de la justicia». El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y la Fiscalía General, aliadas del gobierno, abrieron investigaciones contra Guaidó, acusándolo de «usurpación» de funciones y dictaron, además del impedimento de salida, el congelamiento de sus bienes. No obstante, hasta ahora no ha sido acusado formalmente. Estados Unidos y el Grupo de Lima (Canadá y 13 países latinoamericanos) expresaron su preocupación por la seguridad de Guaidó a su regreso al país. La Unión Europea advirtió el sábado que «cualquier medida que pudiese poner en riesgo la libertad, la seguridad o la integridad personal de Juan Guaidó representaría una gran escalada de tensiones y merecería la firme condena de la comunidad internacional», en una declaración de su alta representante Federica Mogherini.