En horas del mediodía de este lunes, el flamante obispo Dante Gustavo Braida participó de un multitudinario Tinkunaco, que significó el primero desde que se puso al frente de la iglesia riojana.

Este “encuentro”, sirvió para que nuevamente miles de riojanos que se hicieron presentes para buscar la protección del milagroso santo patrono y el divino Niño Alcalde.

Antes de celebrar el encuentro los alféreces se trasladaron a Casa de Gobierno para invitar y acompañar al gobernador Sergio Casas para compartir este nuevo Tinkunaco.

Con un sol abrazador, los miles de feligreses que participaron de esta ceremonia ancestral revivieron a las 12 en punto el encuentro entre San Nicolás de Bari y el Niño Alcalde. La imagen del Niño Alcalde, que partió desde la iglesia franciscana acompañado por los Allis y la imagen de San Francisco, se encontró con la imagen de San Nicolás de Bari, que junto a los alféreces, partió de la Iglesia Catedral.

Como ya es tradicional, la imagen de San Nicolás de Bari se arrodilló tres veces ante el Niño Alcalde, reconociendo en él al Señor.

Inmediatamente el intendente capitalino Alberto Paredes Urquiza depositó en la imagen del Divino Niño Alcalde la Llave de la Ciudad y el gobernador Sergio Casas depositó el Bastón de Mando en la imagen de San Nicolás de Bari.

Finalmente, la multitud que acompañó esta ceremonia se despidió de las sagradas imágenes que participarán este martes de la tradicional procesión y luego la despedida que será el próximo 3 de enero.